Argentina coloca deuda a 100 años por primera vez en su historia

not_887235_20_234420_pp

Argentina se ha transformado, en poco más de un año, en un gran atractivo para los prestadores de dinero. Hasta abril del año pasado, cuando pagó 9.300 millones de dólares a los llamados fondos buitre que no habían aceptado la reestructuración de su deuda, integraba la lista de países en cesación de pagos. El gobierno de Mauricio Macri emitió desde entonces deuda por 33.000 millones de dólares, a la que debe sumarse 12.000 millones más de las provincias y el sector privado. Este lunes sorprendió al mercado con la emisión de un bono por 2.750 millones de dólares a pagar en 100 años, el mayor plazo jamás acordado por Argentina, con un interés del 7,9%.

“Una emisión de este tipo es posible gracias a que logramos recuperar la credibilidad y la confianza del mundo en Argentina y en el futuro de nuestra economía”, dijo el ministro de Finanzas, Luis Caputo, a cargo de la operación. El ministerio ya había confirmado la emisión del bono por la mañana en su cuenta oficial en Twitter, aunque sin dar detalles detalles. Acompañó el mensaje con una foto del Caputo y su equipo mientras mantenían una teleconferencia con representantes en Nueva York de los bancos a cargo de la operación: Citibank,HSBC, Santander y Nomura.

El antecedente más cercano de un país con emisiones a 100 años fue México en 2014, cuando colocó un título por 1.000 millones de libras esterlinas a una tasa del 5,25% anual. Antes ya lo había hecho Irlanda, con un cupón de 100 millones de euros al 2,35% anual.“Estamos más cerca de países normales como Bélgica o México que de Venezuela, con quien el gobierno anterior solía endeudarse a 5 años de plazo y a tasas de un 15%. Es un sello de confianza no sólo en esta administración sino también en el futuro del país”, dijo Caputo.

La última colocación de deuda de Argentina fue en enero de este año, cuando emitió bonos soberanos por 7.000 millones de dólares, más otros 6.000 millones aportados por bancos internacionales. Pero una emisión a 100 años es toda una novedad histórica. “Hay que leerlo en el contexto de la liquidez global. Estás en un mundo donde las tasas de interés son muy bajas y Argentina todavía presenta intereses muy atractivos en dólares, en torno al 7 y 8%. Además tiene un bajo stock de deuda pública en el mercado (cerca del 25% del PIB) y eso hace que se generen condiciones financieras para colocar un bono en dólares a largo plazo donde antes era impensado”, dice Federico Furiase, economista del Estudio Bein.

Lo cierto es que Argentina se ha convertido en la estrella de los mercados tras más de una década de ausencia. El kirchnerismo basó parte de su política económica en el desendeudamiento y financió su déficit público con emisión de pesos y deuda interna, una estrategia que en el mediano plazo impactó en la inflación. Macri declaró la guerra a la inflación, que alcanzó 40% en 2016 y acumula 10,5% en lo que va del año. Pero como no ha logrado bajar el déficit fiscal (se ha puesto como meta reducirlo del 6,1% al 4,2% del PIB este año), y no quiere emitir moneda, ha acudido al crédito internacional.

“Argentina está financiando con deuda buena parte del déficit heredado”, dice Ramiro Castiñeira, consultor de Econométrica. “Financiarse a 100 años no parece ser una buena decisión porque la tasa de por sí es elevada. Aún es mercado de frontera, no emergente. Argentina recién está entrando, es el más nuevo y por lo tanto el más caro. Y más con todo el déficit fiscal que tiene y con todos los problemas macroeconómicos que tiene”, explica. Castiñeira hizo referencia a la inminencia de una decisión que será clave para Argentina: Morgan Stanley Capital Internacional (MSCI) decidirá este martes si eleva o no la categoría del mercado argentino de frontera a emergente, un estatus que perdió en 2009. Una decisión semejante permitirá la llegada de aquellos fondos de inversión que hoy no pueden, por mandato, invertir en mercados fronterizos.

Según el último informe regional de la CEPAL, durante el primer año de Macri el déficit fiscal aumentó 2,4% respecto del año anterior. Para cubrir ese hueco, restaban colocar títulos por 2.500 millones de dólares de aquí a diciembre. La política de endeudamiento ha tenido un impacto inicial negativo para la intención oficial de fomentar el crecimiento: como entran dólares que bajan su cotización y el peso casi no se devalúa, Argentina es cada vez más cara y menos competitiva al tener la mayor inflación de Latinoamérica después de Venezuela.

En enero, Caputo prometió que la emisión de 2017 sería “la mitad” de la registrada en 2016. “El año pasado el Gobierno nacional emitió 20.000 millones de dólares, las provincias 7.000 millones y las empresas cerca de 5.000 millones. Este año la Nación emitirá solo 7.000 millones, las provincias no más de 3.500 millones y las empresas, como mucho, lo mismo que el año pasado”, dijo. Días atrás, en una entrevista con EL PAÍS, el último ministro de Economía del kirchnerismo, Axel Kicillof, criticó la política de endeudamiento de Macri. “Si sigue por este camino acaba en desastre, es muy difícil revertirlo. En año y medio duplicó nuestra deuda externa. Está aplicando un programa neoliberal que es exactamente el mismo que a mí me recomendaba Christine Lagarde desde el Fondo Monetario Internacional”, dijo.

Fuente: El País

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *